Las propiedades curativas del aloe vera

Si uno lee la larga lista de propiedades curativas que se le atribuyen al aloe vera, le parecerá un engañoso “curatologo”. Se preguntara como una simple planta puede poseer una gama tan amplia de beneficios para nuestra salud. Es un gran desintoxicador y depurador, un potente antiinflamatorio y antiséptico, un analgésico, un poderos estimulante del sistema inmunológico, un estimulante para el crecimiento de las células y la regeneración de los tejidos, un favorecedor de la función digestiva. Todo ello reunido en una planta “aparentemente milagrosa”. 

Toda una farmacia concentrada en una planta.
El aloe es una de las sustancias naturales más estudiadas: existen cerca de 3.000 informes científicos desde el año 1920 hasta el 1990. En ellos se describen las propiedades curativas del gel del aloe vera tomado como bebida o aplicado externamente en la piel o el cabello. Su importancia como producto medicinal queda patente por sus múltiples aplicaciones aplicaciones en forma de bebida, capsulas, lociones y cosméticos. Incluso algunos algunos componentes activos del aloe se han aislado para formar parte en algunos medicamentos.

Muchos de las aplicaciones terapéuticas tradicionales del aloe vera se han confirmado a través de los estudios científicos y la medicina contemporánea. Sus beneficios han sido comprobados por un gran número de médicos, terapeutas alternativos y por los propios pacientes, profanos en la materia. Sin embrago, actualmente algunas de las investigaciones más espectaculares que se realizan sobre el aloe están dirigidas hacia sus posibles aplicaciones contra el CANCER y el SIDA.

En estos estudios científicos afirman que el aloe es:
-          Antiséptico y limpiador natural
-          Penetrador de los tejidos
-          Bactericida. Actúa como antibiótico.
-          Antivírico (capaz de atacar virus)
-          Fungicida (destruye hongos en la piel)
-          Antipuritico. Detiene el escozor.
-          Complemento nutricional por su riqueza en vitaminas, minerales y azucares naturales.
-          Antipirético. Alivia las quemaduras.
-          Analgesico. Anestesia los tejidos, aliviando el dolor de las articulaciones.
-          Dilata los capilares, aumentando la circulación sanguínea.
-          Descompone y asimila los tejidos muertos, incluyendo el pus (acné), estimulando el       desarrollo normal de las células y acelerando la curación.